miércoles, 15 de julio de 2026

el verdadero nombre de la hija del logko foyel




 soñé que la poeta viviana ayilef hablaba con margarita foyel

-que así nombraron a la hija del logko foyel en el museo de la plata-

 

su verdadero nombre

el que tal vez sonaba al río en las piedras cuando era llamada

al viento en el pewen cuando su voz decía ince ta...

se lo quitaron

 

luego la vida

y el cuerpo después de la vida

 

se apagó temprano

cuando exhaló el último airecito frío del sur

de sus pulmones

 

en el pewma la poeta le hablaba

cien años después de aquellos hechos de la ciencia

 

por su nombre verdadero la llamaba

y con las mujeres que quedaron en el sur

hacían zomo kawin

 

a las que nacen hoy les contaba

para que su cuerpo no sea nunca más apropiado

como aún sucede

 

soñé que la poeta viviana ayilef hablaba con Tropachün Foyel

hija del logko foyel, el nombre se lo quitaron

lo que hicieron después con su cuerpo es sabido.


Tropachün Foyel, fue una joven mapuce que vivió en la región de Pilcaniyeu. Perdió la libertad, al igual que su padre el logko Foyel, en 1884 a manos del ejército argentino. Fue bautizada, suprimido su nombre y renombrada como “Margarita Foyel de Colo Pichuin” según el acta N° 64 del libro de bautismos de Corral General Villegas. 

Conducida al Museo de Ciencias Naturales de La Plata, fue recluida en los sótanos junto a otros familiares y exhibida a los visitantes. Murió el  23 de septiembre de 1887.

Su cuerpo ultrajado fue exhibido en las vitrinas hasta el año 2006, en que fue retirado por el reclamo de su pueblo originario y la acción del GUIAS (Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social).

En el año 2015, los restos de Tropachün fueron restituidos a su territorio. Acompañada por una caravana de la comunidad Las Huaytecas, fue enterrada en El Foyel, al pie del cerro Serrucho, en el margen oeste del cipresal.

En la mayoría de los registros se la menciona como Margarita Foyel, pero una larga investigación, aún en desarrollo, permitió llegar a su nombre originario, su verdadero nombre: Tropachün Foyel.

(Fuente consultada: Adrián Moyano - Fernando Pepe, En estos días 20/12/20).  

miércoles, 27 de mayo de 2026

xerófila

en el camino

siempre algo se desmorona

una brizna de arena

una ramita que se rompe

 

un filamento subterráneo asoma

una piedra rueda

 

todo vínculo implica un riesgo

todo se modifica todo el tiempo



jueves, 2 de abril de 2026

flores

Y un dia
aunque no volvieron
les pusimos flores
en el pelo
en los labios
les pusimos flores
en las manos y en el pecho
flores
que crecieron.



domingo, 8 de marzo de 2026

grita


un día
hecha una loca
una perra una zorra una yegua
ya no soporta
y abre la jaula

grita
¿pueden escucharla?

corre descalza
olvidó los documentos 
-no podemos tomarle la denuncia- dicen en cipolletti

y ahora a dónde va a ir

llora
¿pueden escucharla?

está tan cerca

grita otra vez
¿la escuchan ahora?

¿escuchan el ruido de su grito cuando cae?

¿no ven la fila de cuerpas?
¿la montaña de huesas?
¿la herida que sangra?

el río de llanto que atraviesa la ciudad

habrá que volver a nacer
en un jardín
en una marea
donde nadie te mate
por ser.

 

 

 

 

 

 


miércoles, 4 de febrero de 2026

los tiempos del arroz


eran los tiempos del arroz

arroz con cebolla

arroz con arvejas

arroz con queso

arroz con tomate

arroz con aceitunas

arroz con choclo

arroz con morrón

arroz con sardinas

arroz con aceite

 

eran los tiempos del arroz 

éramos felices.

 

jueves, 6 de noviembre de 2025

sábalo

Diálogos de Karina Salinas con su hermano pescador Ezio del Valle Salinas, habitante de la cuenca del Río Paraná.                    

                                         

ahí, donde vos estás ¿hay sábalo?

sí amor, hay sábalo acá

                    hay sábalo

sin embargo esta temporada, no hay

porque hace dos años que el río está bajo

                                   muy bajo entonces 

no entra el pescadito ese

 

donde yo estoy es un brazo del Leyes 

Monte Vera,  bien sobre el río

acá tengo mi rancho

se le llama rancho porque es en la costa

pero es una casa de material

 

me gustaría que vengas con la Sandra

a comer un pescado frito

si hay algo que me acuerdo es que a la Sandra

le gustaba el pescado frito

y acá es un lugar sano para comer pescado

 

el surubí viene en verano

después tenés la boga

el sábalo

el patí

el madubé

el amarillo

el moncholo

la raya

todo ese pescado hay

 

acá no está contaminado porque es un brazo del Leyes

                                 y el Leyes es un brazo del Paraná

así que no está contaminado

 

hay mucho pescado, ya te digo, todas las variedades

hay pescado de invierno y de verano

 

en esta zona en invierno

cuando hace frío

viene a desovar el pejerrey

 

todos sabemos dónde está el río contaminado

por ejemplo el sábalo del Salado, está contaminado

porque el sábalo chupa barro

y el barro del Salado,

está contaminado

 

en cambio el sábalo de Monte Vera

Cayastá, San Javier, Santa Rosa

son todos sábalos que si bien chupan barro,

ese barro no está contaminado

 

ya te digo, acá donde yo estoy, hay sábalo

nada más que hace un par de años que el río está tan bajo

pero tan bajo

que no entra el pescado ese

 

y el problema es que el sábalo

es la comida de todos los otros pescaditos

porque el surubí come sábalo

el dorado come sábalo

el amarillo come los sábalos chiquititos

el moncholo también,

el forraje del río es el sábalo

 

sí acá hay sábalo, sí, sí hay

y hay un montón de clases de pájaros

hay carpincho

iguanas

por ejemplo víboras

hay muchas

yarará hay

pero bueno, nosotros estamos metidos

en el lugar de ellos.

 

sábado, 18 de octubre de 2025

Marta Vázquez Rivera


Ayer preguntaron  ¿cómo hace una mujer para escribir?

y alguien habló de Virginia Wolf.

 

Yo escribo gracias a Marta Vázquez  Rivera

y aunque no fue fácil, conseguí

que ella fuera a  la presentación

de mi primer libro,                         

en el Teatro La Conrado, allá por el 2014.

                                                          

Mi cuarto propio

fue y sigue siendo la cocina

de mi casita de plan de viviendas

donde nacen los poemas.

 

Escribo con marcador en los azulejos

y pego sobre el vidrio de la ventana

las poesías del próximo libro.

 

Mi ropa de trabajo es un delantal.

Lo uso cuando escribo

o para tomar clases con Diana.

Soy una cocinera a veces

y otras, una operaria

de la poesía.

  

Los artefactos de mi escritura son

cuadernos de variados tamaños,

una computadora común

y tres máquinas de escribir:

la imponente Remington 57 de mi madre

una Remington 22, blanca y moderna

y mi preferida, la Junior 58.

 

Marta Vázquez Rivera

cuidó mis hijos, mi casa y a mí.

Gracias a ella pude escribir poemas

y luego publicar, mi primer libro.

 

Marta está jubilada

la visito cada tanto.

Habla con la parsimonia de siempre

y nos reímos juntas

de algunas desgracias de este tiempo.

Vive en el oeste junto a su hijo Nacho

que es Profesor, egresado

de la Escuela de Música de Neuquén.

 

Gracias a Marta Vázquez Rivera,  escribo.

Por eso en aquella presentación de mi libro,

el primer nombre que se proyectó en el escenario,

después de la palabra “agradecimientos”

fue el de ella.

miércoles, 10 de septiembre de 2025

Junior 58



              








                             Las cosas también tienen “una vida” y una capacidad de animarse                                                           como dicen Gilles Deleuze y Jane Bennett. 

 

Yo me relaciono con los objetos de cercanía

las cosas que viven conmigo

¡no son solamente cosas!

 

Así, por ejemplo

admiro sensible y amorosamente

las máquinas de escribir.

 

Hace unos días

viendo esas maravillas en internet

me encuentro con una “Junior, modelo 58”.

Es muy extraña

y bella, portátil.

Su formato es chato y el teclado

avanza y ocupa

casi todo el artefacto.

Es de metal

esmaltada en negro

con teclas de borde plateado

y una capa de vidrio sobre cada letra.

Se la ve bien tratada

no tiene marcas

y brilla en su valijita.

 

Pienso en comprarla.

Es increíblemente hermosa

y me despierta curiosidad,

quisiera escribir con ella.

Cuando estoy acordando el intercambio

el vendedor se desconecta 

y me desilusiono.

 

Pero resulta que un día después

el vendedor me vuelve a contactar.

Como no estoy en la ciudad

y mi compañero sabe cuánto me encanta 

va a buscarla por mí.

 

Un rato después recibo un video de él,

me muestra emocionadísimo

la belleza de mi pequeña Junior modelo 58.

 

Es una máquina española, rarísima.

Me pregunto cómo habrá llegado a Neuquén.

Encuentro poca información. 

No veo otras como ella

en las páginas de Argentina.

 

El vendedor es un muchachito

que vive en el Barrio Belgrano

sector “La Familia”.

Me acuerdo cómo nació ese barrio

detrás del Walmart

con la toma de los terrenos, allá por el año 2000.

Como todos los barrios de Neuquén

que comenzaron siendo tomas de terrenos

y luego, poco a poco se fueron regularizando: 

Hipódromo, Cuenca XV, 

Almafuerte y otros.

 

El chico vive ahí

en la calle Los Naranjos 1150.

Tiene la edad de mi hijo.

Lleva un barbijo

y necesita asistencia para respirar,

es electrodependiente.

Vive con su madre. 

Dice que la máquina era de su papá,

que él murió.                                                           

Que nunca lo vió usarla, 

la tenía guardada 

y decía que la había heredado.

No sabe mucho más.

También vende una aspiradora de auto

una parrilla y un caloventor.

 

La gente está vendiendo sus cosas, 

como te había contado antes, querida Diana.

 

Buena vida Franco

y gracias 

por decidir venderme

la máquina de escribir de tu papá.

La “Junior 58” 

es bienvenida a casa!